Correr en casa: ¿es recomendable y efectivo?

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Correr en casa se volvió una sana costumbre hace un año y medio como consecuencia de la pandemia y los confinamientos que impedían hacer cualquier actividad física en el parque, montaña o pista.

Por esta razón, la gran incógnita al día de hoy es si correr en casa sirve y, de ser afirmativa la respuesta, cuánto y cómo hacer para sacarle el máximo provecho. No obstante, la cuestión es mucho más compleja; se puede correr en un patio pequeño, jardín grande o en una cinta, por lo que se trata de una pregunta compleja.

¿Qué tener en cuenta al correr en nuestras casas?

En realidad, la respuesta a la pregunta del título es muy amplia dado que abarca varias cuestiones:


Tamaño o dimensiones del espacio para correr en casa

¿Vas a correr en un patio o jardín grande con amplio espacio o 200 vueltas en uno muy reducido? Todo ello influirá notablemente ya que, en caso de ser en el segundo, te resultará imposible llevar adelante un ritmo sostenido y constante; deberá ser intermitente.

Cabe destacar que esto último implica mayor riesgo de pisar mal o de realizar un mal movimiento y padecer lesiones. No obstante, te cansa más rápido y posibilita quemar más grasas y calorías.

Ventilación del espacio y si es, o no, al aire libre

Al aire libre significa –en el caso de los hogares- un patio, terraza o jardín que suelen ser siempre descubiertos. Así, la ventilación consta de un aspecto muy importante por la temperatura corporal y por cómo padecerás el cansancio de la actividad (no es igual si hay 15 grados que 30 en un lugar cerrado).

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A su vez, recuerda que la ventilación es esencial en tiempos de pandemia. ¿Por qué te decimos eso? Pues, imagina que contrajiste Covid-19; el hecho de respirar con mayor intensidad debido a estar agitado por la actividad hace que emanes más gotas de saliva y partículas. Así contagiarás más fácilmente a quienes se encuentren a tu alrededor.

Correr de una punta a la otra o en una cinta

Además de las diferencias entre correr en el suelo y en una cinta, esto último te inhibirá de diversas cuestiones; por ejemplo, no te preocuparás por contar con un espacio grande.

A su vez, en la cinta podrás establecer programas con diferentes intensidades e inclinarla tanto hacia abajo como hacia arriba para reducir o aumentar la dificultad. También correr la cantidad de minutos u horas que desees según tus necesidades.


Modos de correr que deseas aplicar

En paralelo a lo último, correr en una cinta te permitirá mantener un ritmo constante, como así también poder modificarlo. Exactamente lo mismo sucederá si corres en tu patio o jardín; de hecho, en estos se te dificultará hacerlo a altas velocidades debido a las dimensiones del espacio.

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Asimismo, existen diferentes modos de correr y, algunos de ellos, resultan muy complejos desde una cinta, la cual requiere de mayor tiempo para gastar la misma cantidad de calorías y grasas.

Estado físico y objetivos personales

Imagina que dispones de un espacio óptimo para correr en tu casa y que, al mismo tiempo, puedes optar por la cinta. Bueno, tanto tu estado físico como tus objetivos personales resultarán claves para elegir la opción más adecuada.

El artefacto de gimnasio es más recomendable para personas con dificultades de movilidad o que se están recuperando de una lesión y deben entrenarse. En cambio, correr de manera clásica y tradicional es mejor para deportistas o personas que desean caminar, disfrutar del paisaje, parar más seguido y aprovechar la actividad para trabajar los brazos, entre otras.

En síntesis, correr en casa es posible y mucho mejor que suspender por completo tus entrenamientos, pero no siempre te asegura obtener los resultados anhelados.

Por su parte, la cinta proporciona grandes beneficios y es muy útil si careces de un espacio considerable y adecuado para correr. Sin embargo, tienes que evaluar si te conviene, o no, según tus objetivos.

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