Correr por sensaciones: sus beneficios y cuando hacerlo

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Correr por sensaciones parece que no tiene sentido en el mundo de hoy. Cada vez son menos los corredores y corredoras que no llevan un pulsómetros de última generación que les mide todas las variables de la carrera.

De hecho es muy cómodo, y necesario, registrar los ritmos de un entrenamiento, sobretodo en aquellos que son específicos, como las series.

Correr sin pulsómetro y por sensaciones no es incompatible con lo anterior, pues además de los beneficios que aporta, es recomendable correr por sensaciones en determinados momentos.

¿Cuáles son los beneficios de correr por sensaciones?

Correr por sensaciones significa hacerlo sin prestar atención al ritmo, ni utilizar el pulsómetro para tener una referencia. Esto, aunque pueda parecer lo contrario, te aporta beneficios.

Menor presión y estrés

Por regla general, corremos obsesionados por llevar un ritmo fijo durante todo el entrenamiento o competición. Esto provoca que la menor variación del ritmo pueda producir estrés por no llegar al objetivo que te has fijado.

Es habitual ver a corredores y corredoras muy pendientes del pulsómetro en todo momento, con la presión que ello supone.

Uno de los beneficios de correr por sensaciones más destacado es que reduce la presión y el estrés, ya que no puedes controlar en ningún momento al ritmo al que vas.

Lo anterior es positivo, porque sin darte cuenta puedes ir a un ritmo superior al que pensabas en una competición.

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Escuchas a tu cuerpo

Al no estar pendiente de lo que marca tu pulsómetro serás capaz de escuchar a tu cuerpo mientras corres y sentir como está respondiendo al entrenamiento.

Serás más consciente de en qué momento suben tus pulsaciones y de cuando vas demasiado rápido o demasiado lento. Esto al correr con pulsómetro se deja de lado, ya que solo te fijas en el ritmo.

Interiorizarás ritmos

¿Te ha pasado alguna vez que sin mirar el reloj has sido capaz de saber el ritmo que llevabas? Si te ha pasado es muy buena señal, ya que tienes bien interiorizado el ritmo.

Más que mirar el reloj, para aprender a hacer esto es necesario centrarte en las señales que te da tu cuerpo. Si prestas atención a tu respiración, a tus pulsaciones y a tus piernas serás capaz de saber si estás corriendo demasiado rápido o demasiado lento.

Con el tiempo y la repetición de los entrenamientos podrás intuir el ritmo al que corres sin mirar el reloj, y esto, especialmente en competiciones cobra mucha importancia.

¿Cuándo correr por sensaciones?

Hay en 3 situaciones en las que correr por sensaciones te aportará grandes beneficios.

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En competiciones

Pensarás que en una competición es imposible correr por sensaciones y que si lo haces no conseguirás tu mejor marca, pero realmente no siempre es así.

Cuando compites con un pulsometro puedes caer en el vicio de estar cada 100 metros mirando el ritmo, para ver que este no se desvía de lo que buscas. Esto es muy contraproducente, principalmente porque cada vez que miras el reloj estás modificando tu postura y distrayéndote, por lo que perderás segundos que son muy importantes.

Además, te sobreexigirás para mantener el ritmo que te has fijado, pongamos un ejemplo de 4 min/km, y no valorarás circunstancias que pueden afectar a este, como el desnivel, los giros o, sencillamente, un mal día.

Si corres por sensaciones, y te conoces bien, sabrás en que momento vas a demasiada velocidad como para mantenerla durante toda la carrera sin necesidad de mirar el reloj.

Rodajes lentos

En los rodajes lentos debería ser casi obligatorio el hecho de entrenar por pulsaciones, porque no necesitas de ninguna manera llevar un ritmo exigente.

Correr lento tiene muchos beneficios, por lo que es importante añadir siempre este tipo de entrenamiento en tu semana.

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En los rodajes lentos es clave correr por sensaciones, pues es en este tipo de entrenamiento donde puedes estar pendiente de tu forma de correr y reconocer de qué manera responde tu cuerpo. Como no hay un objetivo de marca, podrás correr con mayor relajación.

El objetivo de correr lento es mejorar la capacidad aeróbica, por lo que si corres por sensaciones deberás vigilar que no se acelere la respiración, pues es señal de estar corriendo demasiado rápido.

Cuando te estás recuperando de una lesión

Si estás en los primeros momento de recuperación de una lesión no deberías hacer otra cosa que correr por sensaciones, pues todo lo que te excedas en ese momento te perjudicará a largo plazo.

El proceso de recuperación tras una lesión es largo y hay que ir con mucho cuidado, por lo que mi consejo es que no cojas el pulsómetro y cuando salgas a correr lo hagas más lento de lo que desearías, siempre escuchando a tu cuerpo.

No tiene ningún sentido querer seguir un ritmo determinado, cuando el objetivo es regenerarte de la lesión.