¿Cómo evitar lesiones al correr?

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El running consta de una actividad física muy sana y recomendada por todos los especialistas debido a los grandes beneficios que proporciona. Por ello, evitar lesiones al correr resulta imprescindible para que tu rutina no se vea afectada y padezcas además otras consecuencias.

Es que correr implica ventajas tanto para tu organismo y su funcionamiento como para tu faceta psicológica. De hecho, hay quienes sienten que esta última es la que más ventajas evidencia más allá del fortalecimiento físico y muscular, el cual no siempre es prioritario.

Cinco consejos para evitar lesiones al correr

Desde un esfuerzo repentino y excesivo hasta un mal movimiento; una lesión puede ocasionada de múltiples maneras y acciones, por lo que debes tener en cuenta los siguientes consejos desde que comienzas la actividad hasta que la finalizas:

Calienta bien

La rápida fatiga muscular con sus posibles consecuencias y las lesiones incluso graves se pueden reducir drásticamente si estiras los músculos de las piernas antes de empezar a correr.

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No obstante, esto último no debe ser de forma considerable, pero sí lo suficiente para descomprimir el músculo y que pueda luego responder óptimamente al iniciar la actividad.

De todos modos, calentar bien no refiere únicamente al estiramiento muscular, sino también a una buena preparación previa. Debes comenzar progresivamente; caminar rápido, trotar, dar saltos, subiendo y bajando escaleras u otras acciones que te permitan evidenciar un trabajo de los músculos y la actividad cardiovascular.

Corre en terrenos blandos para evitar lesiones

Aunque no es un requisito imprescindible, si puedes correr en un terreno de tierra o de hierbas será más ameno y benéfico que en las superficies duras. Esta última refiere principalmente al asfalto, el cual es recomendable sólo para vehículos y máquinas, además de que suele desgastar el calzado más rápidamente.

Al ser la tierra y la hierba más suaves pisarás mejor, evidenciarás cierta comodidad y hasta beneficiarás a tu columna. ¿Por qué? Pues, no padecerá las consecuencias de los impactos de la planta del pie contra algo completamente duro. A mediano y largo plazo posibilitará que la espalda en general se encuentre en mejor estado.

Ve de menor a mayor

Cualquiera sea el terreno o intensidad de trabajo que desarrolles, hay una regla básica y esencial: ir de menor a mayor. ¿Qué significa? Pues, comienza caminando rápido y luego trotando para, finalmente, correr al ritmo que deseas.

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De este modo, podrás evitar lesiones al correr por tres razones: tus músculos ya habrán entrado en calor y estarán óptimos, tú te sentirás más preparado y el mismo esfuerzo te agitará y agotará menos. Así, correrás mejor e impedirás inconvenientes tanto musculares como articulares, ligamentarios y cardiovasculares, entre otros.

Utiliza zapatillas adecuadas

En paralelo a todo lo descrito anteriormente, la pisada (mejor dicho, el contacto de la planta del pie con el suelo y el modo en que se establece) resulta esencial durante el running.

Concretamente, la pisada influye notablemente en el impacto que esta posee sobre la columna y hasta en la postura que adoptas. A su vez, si utilizas zapatillas incómodas o de un talle muy ajustado o inferior al que requieres padecerás dolores en la planta de tus pies y cada movimiento y esfuerzo te costará más.

Hazte chequeos

Un estudio de sangre, de orina y del corazón resultan esenciales para determinar si te encuentras en óptimas condiciones para correr o si debes evitarlo. También puede suceder que poseas otros inconvenientes y, en consecuencia, te lesiones más fácilmente o sientas una importante fatiga.

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Así como debes evitar lesiones al correr, es muy recomendable que cuides otros aspectos; es imprescindible que estés en buen estado general y que complementes tus habilidades y tu resistencia muscular con una alimentación sana, calzado cómodo y prendas de ropa cómodas.