Correr un maratón con obesidad: un ejemplo más de la inconsciencia en el running

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Un artículo de Planeta Triatlón daba eco de que Jennifer Smith, una persona de 33 años y con un peso de 157 kilos completó el Mainly Marathons Heartland Series, celebrado en Clinton en 11 horas y 50 minutos.

Aunque una parte de las redes sociales se han mostrado consternadas por tal temeridad, no son pocas las personas que defienden, e incluso, lo ven como una proeza. No, no es una proeza arriesgar la salud por completar un maratón, por mucho que se haya esforzado esta persona en lograrlo.

Dejando de lado la increíble fuerza de superación y entrega de la joven (eso no hay que dudarlo), correr un maratón con obesidad es, de lejos, una de las peores elecciones para las articulaciones.

Jennifer Smith se planteó terminar un maratón, a pesar del handicap que suponía el peso extra. Lo hizo y puede sentirse orgullosa de ello, aunque demostró su temeridad.

¿Por qué no deberías correr un maratón con obesidad?

Desgraciadamente, el running es recomendado por todos como la manera más eficaz de perder peso y es completamente cierto. El problema aparece cuando a la persona que empieza a correr no le sobran 5 kilos, sino 70 o 80 kilos.

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Cada kilo extra supone un lastre en la velocidad de carrera, una fuerza que tienen que vencer las piernas para avanzar y, lo que es más preocupante y grave, un mayor impacto en las articulaciones.

Si cada zancada de una persona de 100 kilos supone un impacto devuelto de 350 kilos, en el caso anterior significa que en cada zancada el cuerpo recibe más de media tonelada de impacto. Aún en el caso de que se hiciera andando, que por la marca es lo que pasó, el impacto también es considerable.

Además, el esfuerzo que supone esta prueba no solo afecta a nivel articular. El estrés que sufre el organismo es tal que de vez en cuando nos sorprenden noticias fatales sobre desvanecimientos e incluso fallecimientos durante el maratón. En una persona obesa ese riesgo se acentúa.

Si que es cierto que el ritmo que llevó Jennifer Smith durante la prueba, 13 minutos por kilómetro, está muy lejos de lo que se considera correr, por lo que el estrés se reduce.

De todas formas, nadie debería defender a capa y espada que correr es saludable, porque de la misma manera que correr siendo fumador tiene sus riesgos, correr con obesidad no es lo más beneficioso.

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Antes de empezar a correr para perder peso es necesario hacerse la pregunta inversa, ¿y si pierdo peso par poder correr?

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