Excusas durante una carrera para justificar que no has entrenado bien

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En alguna ocasión, aunque no te guste admitirlo, te has presentado en una carrera popular fuera de forma. Lejos de asumir las consecuencias, has echado mano a muchas excusas durante una carrera para convencerte de que no es tu culpa.

En el fondo sabes que la única causa de que la carrera sea un desastre es que llevas semanas entrenando de manera irregular pero siempre sientas bien las siguientes excusas.

Excusas durante la carrera para hacerte sentir mejor

Voy a un ritmo muy alto

Esto es lo que piensas cuando en los primeros kilómetros te encuentras con menos aire que un globo desinflado. No vas muy rápido, en absoluto, sino que rascarte la barriga el día de series de las 4 semanas anteriores tiene como resultado que correr un poco rápido sea tu fin.

Si en una competición no eres capaz de aguantar un ritmo rápido después de toda la temporada es que no has trabajado lo suficiente.

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Hay mucho desnivel

Si las subidas y bajadas del circuito son las que están detrás del mal papel que estás dando en la carrera es que no estás siendo objetivo

¿Recuerdas los entrenamientos de subidas, de fuerza y de escaleras que no hiciste? Seguro que no, porque no fuiste a esa sesión de entrenamiento.

Estoy convencido de que no piensas en ello cuando utilizas esta excusa durante una carrera.

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Estoy sufriendo mucho y no puedo más

De las mejores excusas durante una carrera. De hecho todos la hemos utilizado en alguna ocasión y casi nos autoconvencemos de que no podíamos dar más de si.

Seguro que el primer clasificado estará de paseo, saludando a todo el público y casi sin sudar.

Correr significa sufrir, a veces hasta limites exagerados. Si te parece demasiado el sufrimiento durante la competición es que no has entrenado la mente lo suficiente durante el año.