Las principales diferencias entre correr y marchar que no conocías

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En el caso que te lo hayas preguntado, está claro que existen diferencias entre correr y marchar, tantas que son dos modalidades deportivas completamente independientes en el atletismo.

Tanto si quieres empezar a correr o a marchar es necesario que conozcas todas sus diferencias para así poder elegir con conocimiento, ya que habrás escuchado que la marcha atlética es un deporte poco exigente o que solo se trata de andar rápido y eso no es cierto.

¿Cuáles son las diferencias entre correr y marchar?

Antes de empezar a practicar alguno de estos dos deportes, es necesario que conozcas de qué tratan cada uno de ellos. Cualquiera puede correr o hacer marcha, pero no cualquier persona lo hará correctamente.

El running es un deporte mucho más conocido que la marcha y las razón principal es que la marcha parece estar reservada a unas pocas personas que practican atletismo, es decir, no se considera un deporte popular, cercano a la gente, como si lo es correr. Además, hay mucho desconocimiento sobre la marcha, razón por la que se considera esta última no tan importante, aunque es un completo error hacerlo.

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Comenzando con las diferencias entre correr y marchar, mientras que en el running los pies se despegan del suelo en la fase de vuelo, una de las 4 fases de la carrera, en la marcha uno de los pies ha de estar en contacto con el suelo. Si esto no se cumple en competición te podrían descalificar.

Otra de las diferencias entre el running y la marcha está en la zona en que el pie impacta contra el suelo. Mientras que al correr lo recomendado es que el impacto se produzca con la parte media del pie, en la marcha el impacto se hace con el talón.

Respecto a la posición del cuerpo existe una diferencia clave. Esta es la flexión de la rodilla. Mientras que al correr la flexión y extensión de la rodilla es continua, en la marcha la pierna está completamente estirada en todo momento. Esto es así, porque es la única manera de que los pies estén siempre en contacto con el suelo.

A diferencia de lo que pasa al correr, donde las lesiones de gemelos e isquiotibiales pueden ser habituales por la dinámica de la carrera, en la que el impulso se hace con la cadena muscular posterior, en la marcha, el peso reposa en la bóveda plantar, por lo que los músculos del pie y el tibial anterior suelen ser los más sobrecargados.

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Por último están los ritmos. Corriendo en sencillo alcanzar ritmos por debajo de 5 min/km, al marchar no es fácil alcanzar estos ritmos por el tipo de movimiento que se da en la carrera. De hecho, los marchadores de élite suelen competir a ritmos cercanos a los 4 min/km.

Aquí están algunas de las diferencias entre correr y marchar, para que no haya ninguna duda de que son dos deportes completamente diferentes.