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Zapatillas con mucha amortiguación: tus peores enemigas

Las zapatillas con mucha amortiguación se han convertido en el reclamo de muchos corredores que, desesperados por las lesiones, buscan un milagro que les permita correr sin ningún tipo de dolor.

Las zapatillas amortiguadas tienen un gran poder de atracción, en parte por la genial campaña de marketing de los fabricantes. Pero, ¿y si correr con zapatillas con mucha amortiguación no fuera tan bueno?

Los principales problemas de las zapatillas con mucha amortiguación

Las zapatillas amortiguadas siempre son recomendadas para aquellos corredores propensos a lesionarse, se cree que una mayor amortiguación previene las lesiones, cuando éstas aparecen en la gran mayoría de casos por errores en la técnica de carrera y, sobretodo, en el entrenamiento.

Los principales problemas de las zapatillas con mucha amortiguación son:

  • Aumenta el taloneo: impactar con el talón al suelo es uno de los grandes errores de los corredores novatos. El impacto contra el suelo se debe hacer con la parte media del pie para así facilitar la respuesta reactiva del pie y agilizar la zancada. Además el impacto con el talón lo único que hace es perjudicar tus articulaciones, especialmente la rodilla y la cadera, al tener que soportar éstas una mayor fuerza tras el impacto. Si utilizas unas zapatillas amortiguadas es más fácil que impactes de talón contra el suelo, pues ese pedazo de goma en la zona del talón lo que consigue es dificultarte el movimiento natural del pie a la hora de impactar contra el suelo.
  • Atrofia de la musculatura del pie: los pies están formados por diferentes músculos que se activan en cada impacto contra el suelo. Si tus zapatillas tienen un exceso de amortiguación tus pies no se activarán, dado que quedarán muy aislados del suelo. Si la musculatura del pie se atrofia, estás acabado. Una musculatura del pie débil es la fase anterior de lesiones como la fascitis plantar. Para evitar esto lo mejor es huir de las zapatillas con mucha amortiguación y decantarse por aquellas en que la amortiguación sea menor.
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¿Por qué elegir zapatillas con poca amortiguación?

Calzarte unas zapatillas con poca amortiguación supone que el pie está más en contacto con el suelo, y tiene como resultado un mayor trabajo y fortalecimiento de éste. Por otro lado, una de las consecuencias de la activación de la musculatura del pie será que éste tendrá mayor reactividad y potencia para impulsar en cada zancada.

Si reduces la amortiguación de tus zapatillas notarás como tu técnica de carrera mejora, al no tener ese peso extra en el talón. Pero hay que tener cuidado en reducir la amortiguación de golpe, pues el cuerpo requiere de un periodo de adaptación.

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Perfil de autor

Jesus Aguilar Lopez
Jesus Aguilar Lopez
Corredor por vocación y redactor por convicción. Correr me permite fluir y conseguir mis objetivos vitales, mientras que escribir en este blog llena mi alma inquieta de preguntas.
Me siento afortunado por poder plasmar con letras y compartir con el mundo todo lo mágico que tiene la carrera a pie.

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