Ejercicios isotónicos y ejercicios isométricos: ¿cuáles son sus diferencias?

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Puedes pensar que el entrenamiento de fuerza se hace de una manera muy similar con todos los ejercicios, pero debes saber que, según como trabaje la musculatura, podemos diferenciar entre ejercicios isotónicos y ejercicios isométricos.

Los ejercicios isotónicos y los ejercicios isométricos son muy diferentes, tanto en la forma de realizarlos como por la manera de trabajar la musculatura.

¿Cuáles son las diferencias entre ejercicios isotónicos y ejercicios isométricos?

Los ejercicios isotónicos son aquellos en los que la tensión ejercida en el músculo produce una contracción muy clara y en los que hay movimiento articular. Un ejemplo de ejercicio isotónico son las sentadillas o el curl de bíceps, donde el músculo se contrae, y la articulación se mueve para poder realizarlo.

En los ejercicios isotónicos se produce un acortamiento del músculos en la fase concéntrica y una extensión del mismo en la fase excéntrica.

En los ejercicios isométricos, a pesar de que se ejerce una tensión en el músculo, no se produce una contracción como en el anterior tipo de ejercicios. La plancha de abdominales es uno de los ejercicios isométricos más conocidos.

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En el anterior tipo de ejercicio se ejerce una tensión en la musculatura a pesar de no haber contracción, y con esto se consigue mejorar la resistencia.

¿Qué beneficios tienen los ejercicios isotónicos y los ejercicios isométricos?

Los dos tipos de ejercicios tienen muchos beneficios, tanto si corres como si practicas otro deporte. En tu rutina de pesas deberías incluir ejercicios isotónicos y también isométricos.

Los beneficios del primer ejercicio, el isotónico, son una mejora de la fuerza y de la resistencia. Por esta razón es popular la realización de estos ejercicios en los gimnasios, donde el desarrollo de la fuerza se convierte en el objetivo principal.

Los beneficios del segundo ejercicio están orientados a mejorar la resistencia, aumentar el equilibrio y a trabajar los músculos de manera más profunda. También son recomendados para la vuelta al entrenamiento tras un parón por lesión.

Si corro, ¿tengo que incluir estos ejercicios?

Por descontado que deberías incluir estos ejercicios en tu semana de entrenamiento, aunque lo más seguro es que hagas mucho más ejercicios isotónicos que isométricos, debido a que tu objetivo principal será ganar fuerza para poder correr más rápido.

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Aunque predominen los ejercicios isotónicos en tu entrenamiento, incluir ejercicios isométricos es de utilidad cuando estás comenzado a correr, para que tus músculos ganen fuerza poco a poco, y para cuando estás volviendo de una lesión, donde las cargas de los entrenamientos de fuerza no debe ser excesiva para evitar recaídas en la lesión.

Por último, los ejercicios isométricos, como las sentadillas isométricas, ayudan a mejorar el equilibrio y la estabilidad.

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