La elíptica y su aportación a los corredoresEntrenamiento 

La elíptica: un gran aliado de los corredores

Una de las grandes preocupaciones de los corredores es el efecto de los impactos en músculos y articulaciones. Para ello, la elíptica es una alternativa utilizada por estos para seguir fortaleciendo sin sobrecargar las zonas de mayor riesgo de lesión.

¿Qué aporta la elíptica a los corredores?

Cuando llevamos a cabo el entrenamiento en elíptica involucramos gran parte de los músculos que trabajamos cuando corremos, reducimos el impacto y ejercitamos el tren inferior y superior, por lo que se trata de un gran aliado en entrenamientos cruzados para complementar la rutina de los corredores.

El entrenamiento elíptico es muy recomendable para lesiones deportivas relacionadas con el tren inferior. De esta forma podemos prevenir lesiones e incluso ayudar a agilizar la recuperación en caso de sufrir alguna.

Este tipo de entrenamiento puede servir como descanso activo, entrenamiento regenerativo o incluso como complemento a sesiones de gran volumen de entrenamiento, por ejemplo, en días de doble sesión, una de las dos la hacemos en elíptica para reducir el riesgo de lesión.

Otro ejemplo es que, en días de una sola sesión, pero de un gran volumen de entrenamiento, podemos dividirlo en carrera a pie y elíptica con el mismo fin que en el ejemplo anterior, reducir el riesgo de lesiones.

Las elípticas cuentan con niveles de resistencia distintos y algunas tienen una rampa de inclinación que se ajusta para poder aumentar la pendiente. Así el movimiento del ejercicio es similar al que llevamos a cabo cuando corremos, ofreciendo una variación durante el entrenamiento y los músculos utilizados, por lo que nos ayuda a trabajar la potencia. Estas máquinas también nos dan la posibilidad de pedalear a la inversa, ejercitando músculos diferentes.

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Una de las diferencias entre la elíptica y la cinta de correr es que la primera, minimiza el impacto con respecto a la cinta, ya que los pies nunca abandonan los reposapiés y el hecho de estar de pie, aguantando nuestro peso permite mejorar la densidad ósea.

A nivel cardiovascular, en la elíptica se trabaja con parámetros similares a los de la carrera a pie y es realmente útil para no saltarnos el plan de entrenamiento cuando el tiempo no acompaña o incluso estamos resfriados o a punto de caer malos.

Por otro lado, el movimiento que realizamos en la elíptica supone un trabajo de carga aeróbica con resistencia, lo que ayuda a la tonificación de los músculos.

Por último, una parte fundamental del entrenamiento es la capacidad mental para sobrellevar el aburrimiento. Personalmente y en cierta medida, la elíptica es solitaria y monótona, por lo que a veces puede resultar complicado pasar un buen rato sobre ella, lo que se convierte en todo un entrenamiento mental.

Perfil de autor

Natalia Caselles
Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y Máster en Gestión de RRHH, Trabajo y Organizaciones. Amante de la comunicación. Me apasiona correr, escribir y viajar.

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