Motivación 

Este es el maratón más caro de tu vida


Desde que empecé a correr le he guardado un tremendo respeto al maratón, tanto que tras una lesión en el segundo de ellos decidí esperar el tiempo suficiente para volver a enfrentarme a uno de nuevo. Todavía no lo he hecho y no tengo en mente hacerlo en las próximas temporadas. Un maratón no es una prueba para tomársela a broma, todos los corredores pueden empezarlo, pero no todos acaban llegando a la meta, y para esos corredores que no llegan al final una prueba deportiva se convierte en el maratón más caro de su vida.

Mi idea no es demotivar a nadie, sino hacer que los corredores pongan los pies en suelo y sean conscientes de sus límites actuales y que por muchos conocidos que tengas que corran 10 maratones en un año tu no lo tienes porque hacer, porque el precio del maratón nada tiene que ver con lo que pagas por el dorsal.

¿Por qué no terminar la prueba lo convierte en el maratón más caro del mundo?

No soy un experto maratoniano, ya he dicho que solo lo he corrido en 2 ocasiones y en esta última me llevé una lesión de vuelta a casa junto a un abandono prematuro de la prueba. No me avergüenza decirlo hoy en día pero en ese momentos mis pensamientos iban hacia otro lado y ahí entendí el verdadero precio que tiene un maratón.

Si consigues terminar el maratón todo va perfecto, te has convertido en un fuera de serie que eres aplaudido por todos tus familiares y conocidos que honran tu gesta como si de un récord mundial se tratara. Has sufrido y has sabido apretar los dientes hasta el final y has cruzado la meta con una sonrisa en la boca y lágrimas en los ojos. En definitiva, eres finisher, maratoniano o como quieras llamarlo.

Te interesa...  ¿Quién fue Samuel Wanjiru?

¿Pero que ocurre en el momento que abandonas una prueba por no llegar lo suficientemente preparado?

Ya no estoy hablando solo del terrible desgaste físico que conlleva correr durante largas horas, bajo un fuerte sol y a un ritmo más propio de una película de zombies que de un maratón. Antes de que aquellos que defienden correr el maratón en más de 6 horas salten al cuello quiero aclarar que no estoy hablando de velocidad, sino de forma física.

Click To Tweet

Aquellos que no llegan lo debidamente preparados y acaban abandonando no tenían ninguna razón para enfrentarse a esta prueba, nada más que el orgullo que supone cruzar la meta del maratón. En ese abandono empieza a convertirse en el maratón más caro de sus vidas

Se ha convertido en el maratón más caro de sus vidas por estas razones:

  1. No estaban preparados: esto significa no solo retirarse a mitad del maratón, sino un terrible daño en el cuerpo que tardará tiempo en sanar. Se pueden producir lesiones tanto en la prueba como meses después a consecuencias de algún desequilibrio causado por correr tantos kilómetros sin la suficiente preparación.
  2. ¿Han sido derrotados? No lo afirmaré con toda seguridad, pero en un primer momento es una derrota gigantesca, al menos yo lo viví así. La derrota no viene por abandonar sino por subestimar una prueba tan dura como es esta. Esta sensación de derrota puede provocar que se busque cerrar esta herida participando nuevamente en otro maratón con idéntico resultado.
  3. Decepción. Después de mi segundo maratón (donde me lesioné) estuve decepcionado conmigo mismo durante semanas. Los primeros días intenté justificar mi abandono (había tenido mala suerte, llegaba lesionado,etc), pero luego vi claramente como el responsable era yo y nadie más. No había querido escuchar a mi cuerpo que me decía que lo dejara para la siguiente temporada, no lo hice y por ello me culpé de haber estado tan ciego.
  4. Tiempo. Antes del maratón perdí 4 meses de entrenamiento para llegar a él con energías y lo suficientemente preparado. Realmente no fue una pérdida de tiempo como tal ya que mejore mi rendimiento, la verdadera pérdida de tiempo vino después de la prueba: ¡10 meses parado por una lesión!. No me podía creer que mes tras mes fuera incapaz de salir a correr pero era una realidad que me golpeó fuerte en la cara…
  5. Motivación. Cruzar la línea de meta de un maratón te hace invencible, no llegar hasta ella te convierte en un ser vulnerable. Es la realidad, la realidad que tu sientes. La motivación puede caer por los suelos sobretodo en casos de lesión ya que nunca vez la luz al final del túnel.
Te interesa...  Carta abierta a esos que vierten criticas al atletismo

Como he escrito cruzar la línea de meta de un maratón te da un gran poder y motivación, pero quedarte en el camino no es fácil. Por ello la mejor manera de evitarlo es llegar con la suficiente preparación a la prueba y no convertirlo en el maratón más caro de tu vida.

Perfil de autor

Jesus Aguilar Lopez

Creador y redactor de nocorrasvuela.com |

Corredor apasionado y redactor por casualidad. El amor por este deporte ha hecho que me embarcara en esta aventura en que se está convirtiendo NoCorrasVuela.


Leave a Comment